Iglesia Anglocatólica

Nuestra iglesia: Católica, Apostólica y Anglicana.

Historia de Iglesia del Rito Anglicano



La Iglesia Anglocatolica es una iglesia Católica del rito Anglicana


La Iglesia Anglo-Catolica procede directamente de la Iglesia Anglicana, la cual se origina en 1534, con su separación de la Iglesia Católica Romana, desconociendo la autoridad del Papa de Roma.

Enrique VIII era el rey de Inglaterra en aquel entonces, y el Parlamento inglés decretó el Acta por la cual al citado soberano se le reconoce como autoridad de la iglesia. Contrariamente a ciertas creencias populares, el cisma no obedeció a motivaciones personales o alineadas con la expectativa de divorcio del rey Enrique, sino a razones políticas y fundamentalmente económicas.


El anglicanismo es la expresión religiosa más antigua en América Latina después del romanismo impuesto por el imperio religioso colonizador español. Los ingleses acuñaron con el paso del tiempo varias instancias políticas formando eso que se terminaría como una porción territorial para constituirse en la ‘Provincia Anglicana de la Gran Colombia en 1826’. Inglaterra con el anglicanismo a cuestas incorporó garantías constitucionales y el derecho de libre práctica de "religión" dando paso a la entrada social del anglicanismo dentro del pensamiento latinoamericano en 1830 como anglo catolicismo.



Quienes son los Anglicanos


El emblema del Anglicanismo es la Rosa de los Vientos. En el centro está la Cruz de San Jorge (Patrono de Inglaterra) recordando a los anglicanos sus orígenes históricos. La inscripción en griego “La verdad os hará libres” (Juan 8:32), rodea la cruz. El compás se refiere a la diseminación de la Cristiandad Anglicana por todo el mundo. Somos la rama histórica más extendida en el globo terráqueo, después de la iglesia romana. La mitra (prenda litúrgica utilizada exclusivamente por obispos), en la parte superior del emblema, enfatiza el rol supervisor del episcopado y el orden apostólico que está en el corazón de las iglesias anglicanas. La Rosa de los Vientos es usada como distintivo característico de nuestra familia de iglesias, que deriva su ethos, disciplina y liturgia de la histórica Anglicana Ecclesia. En la actualidad el anglicanismo está dividido en tres tendencias: liberales, confesantes, e independientes. A esta última adhiere la mayoría del pueblo creyente, en todo el mundo. La rama liberal "oficialista" está formada por iglesias autónomas, en un centenar de países, y adoptan el calificativo genérico de Comunión Anglicana. Este grupo controla los recursos económicos de la mayoría de las iglesias conocidas y mantienen una comunión sacramental imperfecta (o sea "impaired", en inglés), con la Catedral primada de Inglaterra, y su titular, el Arzobispo de Cantórbery.


De su lado, las rama ortodoxa e independiente "confesante" está conformada por grupos y provincias en la diáspora, que aunque recaban comunión "espiritual" con el Palacio de Lambeth, se oponen a los cambios doctrinales, extremistas arbitrarios e inconsultos impuestos por las iglesias del ‘Primer Mundo’, como Canadá y EE.UU. Ellas retienen la fe originalmente transmitida por los padres apostólicos, el episcopado histórico, e integran la Fraternidad Confesante, con oficinas administrativas en Australia. En la actualidad el antiguo Obispo de Durham, Dr. Justin Portal Welby, ejerce la función de Arzobispo de Toda Inglaterra y Arzobispo Primado de los anglicanos en todo el mundo. Entre las ramas oficialista, independiente y confesante, se cuenta con más de 170 millones de anglicanos, 90 millones de ellos los aporta el país de Nigeria (Africa), donde se afirma que “Nigeria es la Reina del Anglicanismo” y es desde allí donde en si esta la Iglesia Anglicana por el mayor número de creyentes anglicanos miembros.


Por cuanto el anglicanismo es una federación descentralizada de iglesias en mutua fidelidad, cada iglesia posee nombre, estructura, jerarquía y prioridades propias, con doctrina y gobierno muy similares. Cada diez años en forma simultánea, los obispos anglicanos se reúnen en conferencias de intercambio informativo y caridad fraterna. Los "oficialistas" se reúnen en Kent --por invitación del Arzobispo de Cantórbery, en la llamada Conferencia de Lambeth, los "confesantes" se reunen en Jerusalén, Estado de Israel, En un hecho sin precedentes, el 29-jun-2008, día de San Pedro y San Pablo, 800 obispos anglicanos, entre "confesantes", independientes y "oficialistas" se reunieron en la capital de Israel, bajo la presidencia del Arzobispo Primado de Nigeria, Dr. Peter Jasper Akinola, con la finalidad de emprender una acción evangelística conjunta. Las decisiones de este tipo de cónclaves no son de obligatorio cumplimiento para las iglesias integrantes, aunque moralmente orientadoras.



Historia Iglesia Anglicana


El término anglicano se deriva del latín medieval Ecclesia Anglicana, que significa iglesia inglesa (Iglesia de Inglaterra). Se utiliza para describir a personas, instituciones, tradiciones litúrgicas y conceptos teológicos desarrollados tanto por la Iglesia de Inglaterra, en lo particular, como por las provincias eclesiásticas de la familia anglicana. También se emplea en lo referente a esas iglesias anglicanas de reestructuración contemporánea (a partir de 1977), que recaban comunión histórica con el Arzobispo de Cantórbery y se agrupan en la Fraternidad Confesante --o Continuum -- y otras prácticamente independientes, dentro y fuera del Reino Unido. La Iglesia de Inglaterra nació en el primer siglo de la Era Cristiana, como resultado de la labor misionera de San José de Arimatea, discípulo y apóstol del Señor Jesucristo, quien costeó los gastos funerarios de su Rabino Jesús de Nazaret, crucificado en el Gólgota, en los suburbios de Jerusalén. Alternando sus funciones episcopales con el comercio, el Obispo José de Arimatea, llegó hasta el sur de las islas británicas, estableciendo una activa congregación (en Glastonbury y Somerset), cuya devoción central era el Santo Grial (o la Copa con que el Señor Jesús celebró la última Cena).


En esa capilla, dedicada a San Juan Bautista, se ha mantenido el culto litúrgico desde el año 72 AC, hasta nuestros días, convirtiéndose en la congregación religiosa de culto ininterrumpido más antigua de toda la Cristiandad. Durante la terrible era de las persecuciones, la Iglesia Inglesa aportó con la vida, testimonio y martirio de grandes mártires del cristianismo temprano, como San Albano, en el 304 AC. Cuando el Emperador Constantino (hijo de la británica Elena), aceptó la Fe en Cristo Jesús no sólo cesó la intolerancia (Se cree que la Constantino lo bautizaron en la época de su vejez a la fuerza y en estado de demencia porque cuando estuvo cuerdo nunca quiso abrazar el bautismo de los cristianos), y así esta doctrina se convirtió en religión del Estado Romano aunque no en si la genuina doctrina de Cristo. En Inglaterra se produjo entonces una etapa de consolidación monacal y misionera, dando como fruto varoness como ‘Beda el Venerable’, los monjes de Iona, San Patricio de Irlanda entre otros.


En el 314 AC, el Emperador Constantino convocó al Sínodo de Arlés (hoy Francia), como sesión preparatoria del I Concilio Ecuménico, a reunirse en el 325 EC, en Nicea (hoy Turquia). En ella intervinieron tres obispos británicos, Eborio de York, Restituto de Londres y Adelfio de Colchester, como evidencia irrefutable del crecimiento cristiano en esas aisladas geografías. En efecto, la sucesión apostólica de los obispos de Londres -que proviene de Arimatea- es veintidós generaciones más antigua que la de los arzobispos de Cantórbery, unas veces con, y otras sin contacto con la iglesia continental europea. Fácilmente se demuestra la universalidad de la iglesia en Britania. El Obispo de Roma aportó para la consolidación cristiana en Kent (en 597), con el fraile benedictino Agustín de Montecasino, quien se convirtió en el I Obispo de Cantórbery.


De su parte el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla colaboró con el envío del archimandrita griego Vladyka Teodoro de Tarso, VII Obispo de Cantórbery, quien unificó las tendencias disímiles que subsistían dentro de Inglaterra (celta, sajona y filoromana), con la adopción de liturgia común y sistema de gobierno sinodal, que subsiste hasta nuestros días. En 1215, con la firma de la Magna Charta, se declara de jure, la autocefalía, autonomía, libertad e independencia de la Ecclesia Anglicana respecto de cualquier obispo extranjero (léase, el Obispo de Roma). Se receptaron entonces las firmas del Rey Juan "Sin Tierra", de Guillermo Ste. Mere Eglise, LXIII obispo de Londres, Esteban Langton, XLIV Arzobispo de Canterbury, y Walter de Gray, XXXVIII Arzobispo de York. De modo que cuando en 1536, el Rey Enrique VIII solicitó a Clemente VII, Obispo de Roma, que declare la nulidad de su incestuoso matrimonio con su cuñada Catalina de Aragón (viuda de su hermano Arturo, Principe de Gales, y tía del Emperador romano Carlos I de España y V de Alemania, y carcelero del Vaticano), al ser congelado su pedido por la Rota Romana (sistema judicial vaticano), el monarca emancipó definitivamente del tutelaje italiano a la Iglesia de Inglaterra.


Por consejo de Tomás Cranmer, Arzobispo de Cantórbery, por autoridad del Parlamento e inspiración del Espíritu Santo, el Rey fué proclamado ’Cabeza’ Suprema de la Iglesia de Inglaterra como un Papa igual como sucede con el estado vaticano con la gran diferencia que Enrique VIII y sus sucesores no son clérigos ordenados y jamás han portado mitra de ninguna naturaleza como si lo hace el Papa del estado vaticano y que tambien ejerce como cabeza del romanismo. Los ingleses esta forma contraria al cristianismo la aprendieron de la falsa iglesia romana. Con posterioridad ese titulo derivó en Defensor Fidei (Defensor de la Fe), y "Gobernador Supremo de la Iglesia de Inglaterra", el mismo que ha sido utilizado por todos los reyes británicos, hasta Su Majestad Isabel II. El cristianismo calvinista -de denominación presbiteriana (hijos de los anglicanos puritanos)- tuvo su momentum, en Britania durante el relativamente breve reinado de Eduardo VI. De su parte el último período de sumisión al romanismo fue protagonizado por la Reina María Tudor, frustrada esposa de Felipe II, y prima del cardenal jesuita Reginaldo Pole, el último Arzobispo de Cantórbery designado por el papado. Sin embargo, el período de gloria del anglicanismo --tal y como hoy lo conocemos- fue encabezado por la Reina Isabel Tudor, quien lo consolidó definitivamente, al designar como Primado de la Iglesia de Toda Inglaterra al Arzobispo Mateo Parker.